El SUCRE del ALBA: ¿Por qué no es moneda del pueblo?

Cuando se habla del SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional) dentro del ALBA-TCP, suele surgir una pregunta recurrente: ¿por qué esta iniciativa monetaria se limitó al ámbito gubernamental y empresarial, en lugar de convertirse en una moneda común de uso cotidiano para los pueblos de la región?

A primera vista, podría parecer un simple problema técnico o logístico. Sin embargo, un análisis desde la perspectiva marxista-leninista permite ver que detrás de esta decisión se esconden contradicciones de clase y limitaciones estructurales propias de los procesos de integración bajo el capitalismo dependiente.

1. El carácter del SUCRE
El SUCRE nunca fue diseñado como una moneda en papel o de curso legal en la vida diaria, sino como un mecanismo de compensación entre bancos centrales. Su función principal era permitir que los países miembros del ALBA pudieran saldar sus cuentas de importaciones y exportaciones sin recurrir al dólar estadounidense.

En este sentido, más que una moneda popular, el SUCRE era una unidad de cuenta contable, útil para operaciones interestatales o empresariales, pero desconectada de la economía cotidiana de los trabajadores.

2. Condiciones materiales para una moneda común
Para que una moneda pueda circular en la vida diaria, se requieren ciertos elementos materiales:

Integración financiera profunda: sistemas de pago interconectados, bancos regionales capaces de garantizar la liquidez en SUCRE.
Armonización de políticas monetarias: coordinación entre bancos centrales para evitar desequilibrios inflacionarios.
Estabilidad política y económica: economías más equilibradas que permitan sostener un tipo de cambio estable.

El ALBA, aunque fue un proyecto innovador, carecía de estas condiciones estructurales. Los países miembros tenían economías muy desiguales, fuerte dependencia de materias primas y sistemas financieros aún subordinados al dólar y al euro.

3. Limitaciones políticas y de clase
Un análisis marxista-leninista resalta que el dinero, la banca y el crédito no son simples herramientas neutras, sino instrumentos de poder de clase. Lenin, en El imperialismo, fase superior del capitalismo, subrayaba cómo los bancos concentran no solo el capital financiero, sino también el poder político sobre las naciones.

En este contexto, el SUCRE chocaba con la resistencia de las burguesías comerciales y financieras locales, que veían en él una amenaza a su control de divisas y a sus negocios vinculados al dólar. Aunque los gobiernos progresistas del ALBA lo impulsaron, las clases dominantes de cada país nunca permitieron que trascendiera hacia un uso popular, pues eso implicaría perder espacios de poder económico.

4. El horizonte socialista del SUCRE
Un verdadero uso popular del SUCRE solo sería posible en un marco de integración socialista real. Esto significaría:

Expropiar a la banca privada y ponerla bajo control obrero y campesino.
Planificar centralmente el comercio exterior entre los países miembros.
Garantizar la soberanía monetaria regional, con una moneda gestionada colectivamente y no subordinada al dólar.

En otras palabras, el SUCRE solo podría transformarse en moneda del pueblo si existiera una unión latinoamericana socialista, donde las relaciones de producción estuvieran controladas por los trabajadores y no por las élites nacionales o transnacionales.

Conclusión
La limitación del SUCRE al nivel estatal y empresarial no es un accidente, sino la expresión de los límites de un proyecto de integración que, aunque antiimperialista en discurso, nunca rompió del todo con la lógica del capital.

El marxismo-leninismo nos enseña que mientras subsistan Estados burgueses, incluso con gobiernos progresistas, las herramientas económicas como el SUCRE no podrán emancipar al pueblo trabajador. Solo en una auténtica integración socialista latinoamericana se podría construir una moneda común del pueblo, destinada a fortalecer la independencia real frente al imperialismo.


Discover more from SolidarioGB

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Published by EduardoSalgado

Este sitio es publicado por el editor de Consultorías BELC, Londres, Inglaterra. Las opiniones de enlaces externos o terceras personas autoras en este sitio, no son necesariamente del autor o autora que contribuye. El Editor no asume responsabilidad de las opiniones contenidas en las misma.

Leave a comment

Discover more from SolidarioGB

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading