Una investigación transnacional revela una red de contratos millonarios, funcionarios con parentescos ocultos, ministros con conflictos de interés y una ruta del dinero que desemboca en tarjetas de crédito personales, empresas de fachada y el entorno del presidente Daniel Noboa.
4 de junio 2026 | SolidarioGB, Redacción Investigativa | Londres, inglaterra
I. El Apagón que Nunca Terminó
En abril de 2024, Ecuador se sumergió en la oscuridad. Cortes de luz de hasta catorce horas paralizaron hospitales, fábricas y hogares. El gobierno del presidente Daniel Noboa declaró una emergencia eléctrica que, en teoría, justificaba contrataciones express para salvar al país del colapso.
Lo que ocurrió después, según documentos judiciales, registros corporativos y entrevistas, no fue una operación de rescate, sino una de las mayores estafas al Estado ecuatoriano en la historia reciente.
Entre agosto y septiembre de 2024, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) firmó contratos por 239 millones de dólares con Progen Industries LLC, una empresa constituida en 2017 en el estado de Delaware —conocido por su opacidad fiscal— y con sede operativa en un polígono industrial de Mulberry, Florida.
Hoy, Celec demanda a Progen en una corte federal de Tampa bajo la ley RICO —la misma que persigue a la mafia— acusándola de fraude, lavado de dinero y operar como una “organización criminal”. Pero la pregunta que resuena en Quito y Washington no es solo qué hizo Progen, sino cómo logró que el Estado ecuatoriano le entregara el equivalente al 2% del PIB en contratos directos, sin licitación y sin garantías.
La respuesta, revela esta investigación, se encuentra en una red de parentescos ocultos, ministros con conflictos de interés y una empresa que, según la propia demanda de Celec, ni siquiera existía donde decía existir.
II. La Empresa que No Fabricaba Nada
Progen Industries LLC se presentó ante Celec como un gigante manufacturero con una fábrica en Tampa y experiencia en plantas de 100 megavatios en Yemen. La realidad, según la demanda presentada en la Corte del Distrito Medio de Florida, era muy distinta.
La empresa, cuyos verdaderos dueños están ocultos tras la legislación de Delaware, operaba desde el 600 Prairie Industrial Parkway, Mulberry, Florida, una dirección compartida con al menos otras tres empresas vinculadas a su CEO, John B. Manning: Genertek Power Industries, Genertek Power Corporation y Megawatt Power Industries.
Manning, un veterano de la industria energética de Houston, Texas, aparece como la cara visible de la operación. Su hijo, Wade Manning, es vicepresidente de operaciones. Pero ni Manning ni el presidente de Progen, Andrew Williamson —un exempresario de alquiler de espacios modulares sin experiencia previa en energía a gran escala— figuran como beneficiarios finales en registros públicos. Delaware no exige divulgar los dueños de las LLC.
La demanda de Celec revela detalles alarmantes: cuando funcionarios ecuatorianos visitaron Tampa, Progen los llevó a una instalación bajo el nombre falso de “H&S Industry LLC”, fingiendo que allí se fabricaban los generadores. No era cierto. El certificado de experiencia en Yemen, presentado como garantía, fue firmado por Megawatt Power Holdings Limited, una entidad registrada en Malta —paraíso fiscal— que aparece en los Paradise Papers como parte de un conglomerado offshore.
Además, documentos aduaneros muestran que Progen importaba motores usados, no nuevos, pese a haber garantizado equipos con tecnología de punta.
“Progen no era un fabricante. Era un intermediario que revendía chatarra industrial como si fuera oro”, resume un experto en contratación pública consultado para esta investigación.
III. La Familia Saud-Calero: El Puente entre Tampa y Quito
Para que una empresa fantasma de Florida accediera al erario ecuatoriano, necesitaba representantes locales. Ahí emerge la figura de Karla Saud Calero, una empresaria guayaquileña que, según actas de contratación de Celec, firmó como representante de Progen en las audiencias de adjudicación del 8 de julio de 2024.
Saud Calero no es una desconocida en el mundo de los negocios con el Estado. Es accionista de Astrobryxa S.A., una constructora que, según la demanda RICO, recibió 20 millones de dólares de Progen por “obras civiles” que nunca se ejecutaron. Astrobryxa, calificada en la demanda como una “empresa fachada”, comparte accionariado con José Walther Manrique Suárez, un contratista de Celec con antecedentes de incumplimiento.
Pero el nexo más inquietante es familiar. Su hermano, José Saud Sacoto, fue nombrado en septiembre de 2025 —cuando el escándalo ya era público— como Jefe Corporativo de Asesoría y Contratos de Celec, precisamente la oficina encargada de fiscalizar los contratos con Progen. Duró un mes en el cargo. Fue desvinculado tras revelarse el parentesco, aunque emitió un comunicado negando ser hermano de Karla.
Otro pariente, Alex Patricio Dueñas Calero, primo de Karla, fue asesor del exgerente de Celec Nicolás Andrade en 2022 y administrador de la Unidad de Negocio Guayas-Los Ríos de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) durante seis días en julio de 2024, justo cuando se gestaban los contratos. Dueñas tiene vínculos con Hernán Luque Lecaro, exministro procesado por delincuencia organizada y vinculado a Danilo Carrera, cuñado del expresidente Guillermo Lasso.
La red familiar funcionó como un sistema de autopistas: Karla abría las puertas del Estado para Progen; José debía cerrar los ojos desde el control interno; y Alex tenía contactos en la cúspide del sector eléctrico.
IV. Los Ministros de la Emergencia
La historia de Progen no se entiende sin la “emergencia eléctrica”. El 10 de junio de 2024, Fabián Calero Freire, entonces gerente subrogante de Celec, firmó una resolución delegando en los gerentes de Termopichincha y Electroguayas la facultad de contratar “bajo su exclusiva responsabilidad”. Esa firma habilitó los contratos millonarios.
Calero, que luego fue ascendido a viceministro de Electricidad y hoy da clases virtuales en la Escuela Politécnica Nacional mientras es investigado, visitó Tampa en mayo de 2024 junto al entonces ministro de Energía, Roberto Luque. Ambos fueron recibidos por Progen, que les aseguró que los generadores estaban listos para envío.
La cadena de ministros de Energía que permitieron la operación fue designada íntegramente por Daniel Noboa:
- Roberto Luque (abril-junio 2024): Firmó la declaratoria de emergencia y viajó a Tampa.
- Antonio Gonçalves (julio-octubre 2024): Renovó la emergencia; hoy está imputado por peculado.
- Inés Manzano (octubre 2024-presente): Terminó los contratos y lidera la demanda en Florida.
Pero los expedientes judiciales y corporativos revelan que estos funcionarios no actuaron en un vacío.
V. La Ruta del Dinero: ¿Quién se Beneficia Finalmente?
En todo crimen organizado, la pregunta decisiva no es quién firmó los papeles, sino dónde terminó el dinero. Los registros bancarios del Regions Bank de Florida, presentados por Celec ante la corte federal de Tampa, dibujan un mapa del saqueo que deja sin aliento.
La cuenta de Progen Industries LLC, que recibió 110 millones de dólares del erario ecuatoriano, registra hoy un saldo de cero dólares. El dinero fue drenado en meses, no en años, a través de una red de transferencias que conectan lo personal, lo familiar y lo ficticio.
El Dinero que Desapareció
| Beneficiario | Monto recibido | Método |
|---|---|---|
| Astrobryxa S.A. / Astrobryxa LLC | $8,3 millones | Tres transferencias a la empresa ecuatoriana ($5M en febrero 2025) y dos a la LLC de Florida ($1,5M + $1,8M) |
| Inycofyi Ingeniería y Construcciones (FYI Group) | $3,25 millones | Dos transferencias ($2,1M + $1,1M) a empresa de Fabián Yar Imbaja |
| Andrew Williamson (CEO de Progen) | $1,5 millones | Pago directo de tarjetas American Express personales |
| Two Lions Holdings | $1,45 millones | Transferencia a empresa personal de Williamson, registrada en Florida con él como manager |
| John B. Manning (Director de Progen) | $1,1 millones | Transferencia directa a su cuenta |
| Empresas ficticias | $4 millones | Pagos a SBM Constructions, Inter Fab Services y Rayk Holdings, compañías sin operaciones registradas |
Total rastreado: $19,5 millones en movimientos documentados. El resto —más de 90 millones de dólares— sigue siendo un agujero negro que la justicia estadounidense aún intenta iluminar.

Los Bolsillos Personales
La evidencia más contundente no es técnica, es humillante: Andrew Williamson, el presidente de Progen, usó el dinero de los ecuatorianos para pagar $1,5 millones en tarjetas de crédito personales. Mientras hospitales de Quito y Guayaquil operaban a media máquina durante los apagones, el CEO de la empresa que prometía salvarlos estaba liquidando su vida de lujo con fondos del Estado andino.
Williamson también transfirió $1,45 millones a Two Lions Holdings LLC, una empresa registrada en Florida donde figura como manager autorizado. Es su “músculo financiero personal”, según la demanda de Celec.
John B. Manning, el veterano CEO, no se quedó atrás: recibió una transferencia directa de $1,1 millones a su nombre.
El Misterio de los $38,5 Millones de Astrobryxa
La cifra de Astrobryxa tiene dos versiones. Progen admitió haberle transferido $20 millones. Pero Astrobryxa demandó a Progen en una corte estatal de Florida en diciembre de 2025, afirmando que su contrato real era por $38,5 millones —incluyendo un tercer proyecto en Catamayo— y que solo había recibido $14 millones.
La contradicción es reveladora: si Astrobryxa reclama $38,5 millones y Progen dice que pagó $20 millones, pero el banco solo registra $8,3 millones en transferencias, ¿dónde están los $11,7 millones restantes? La respuesta probable está en pagos en efectivo, cuentas intermediarias o —lo más inquietante— en sobornos a funcionarios que nunca pasaron por registros bancarios formales.
Astrobryxa, recordemos, es la empresa de Karla Saud Calero, representante de Progen en Ecuador y familiar del exgerente de Celec Fabián Calero. La demanda de Celec la califica como una “compañía de fachada sin experiencia” que recibió el dinero para “guardar silencio sobre el incumplimiento de Progen”.
Los Fantasmas de $4 Millones
Las transferencias a SBM Constructions, Inter Fab Services y Rayk Holdings —empresas sin operaciones significativas registradas— son el sello distintivo de un esquema de lavado. Casi $4 millones fueron canalizados a entidades que existen solo en el papel, posiblemente creadas para recibir, fraccionar y ocultar el rastro del dinero robado.
La Pregunta sin Respuesta
Si sumamos los beneficiarios identificados —los directivos de Progen, sus empresas personales, Astrobryxa, Inycofyi y las compañías fantasma— alcanzamos apenas el 18% del dinero total. ¿Dónde están los otros $90 millones?
Algunos pudieron haberse usado para comprar los motores usados y refaccionados que nunca funcionaron. Otros, para pagar sobornos a funcionarios ecuatorianos cuyos nombres aún no aparecen en los registros bancarios. Y una porción significativa, muy probablemente, descansa en cuentas offshore, trusts familiares o inversiones inmobiliarias en paraísos fiscales donde la justicia ecuatoriana no alcanza.
VI. La Conexión Noboa: Conflictos de Interés en el Gabinete
La investigación ha identificado al menos dos vínculos directos entre el entorno de la familia Noboa y los actores clave del caso Progen.
El hermano de la ministra y la Corporación Noboa
Inés Manzano, la ministra que hoy presenta a Celec como víctima de Progen en la corte de Tampa, tiene un hermano, Bernardo Manzano Díaz, que trabajó durante más de tres décadas para la Corporación Noboa, el imperio bananero y empresarial de Álvaro Noboa, padre del presidente.
Bernardo Manzano fue gerente de producción, superintendente de zona y director de empresas filiales de la Corporación Noboa entre 1994 y 2014. Fue ministro de Agricultura de Guillermo Lasso, pero su carrera profesional se construyó dentro del grupo empresarial de la familia del actual presidente.
Inés Manzano, por su parte, fue subsecretaria de Calidad Ambiental en el gobierno del expresidente Gustavo Noboa (2000-2003), tío de Daniel Noboa. Estuvo casada con José Nebot Saadi, hermano de Jaime Nebot, el exalcalde de Guayaquil y figura histórica del empresariado guayaquileño vinculado al sector bananero.
El ministro y la empresa de la primera dama
Roberto Luque, el ministro que declaró la emergencia y viajó a Tampa, es fundador y accionista de GeoSísmica, una consultora de ingeniería. Según documentos de contratación, GeoSísmica realizó estudios técnicos para Vinazin S.A., una empresa cuya principal accionista es Lavinia Valbonesi, esposa de Daniel Noboa y primera dama de Ecuador.
Luque, por tanto, tenía una empresa que trabajaba para la familia presidencial mientras, como ministro, habilitaba contratos millonarios con una empresa estadounidense de dudosa existencia.
VII. La Justicia que No Llega
En abril de 2026, un juez federal de Florida rechazó el intento de Progen de bloquear la investigación financiera. Celec ahora puede rastrear el destino completo de los fondos. Pero en Ecuador, la Fiscalía General mantiene los procesos penales “congelados”. Los 21 imputados, incluidos exministros y gerentes, caminan en libertad.
La ministra Inés Manzano —cuyo hermano trabajó 30 años para la Corporación Noboa— lidera la demanda civil en Tampa que presenta a Celec como víctima. Pero ningún funcionario ecuatoriano ha sido llamado a declarar en Florida. La demanda RICO apunta a Progen, no a los ministros que firmaron la emergencia, ni a los gerentes que delegaron sus facultades, ni a los familiares que operaron como puente entre el Estado y la empresa.
Mientras tanto, Ecuador sigue en la oscuridad. No la oscuridad de los apagones de 2024, sino una más profunda: la de un país donde $239 millones pueden evaporarse, donde los beneficiarios finales pueden pagar tarjetas de crédito con dinero público, y donde la justicia parece haberse quedado sin electricidad.
VIII. Conclusión: Una Red sin Dueño Visible
El caso Progen no es solo una historia de corrupción. Es un manual de cómo una empresa sin fábrica, sin dueños identificables y sin experiencia comprobada puede apoderarse de la infraestructura crítica de un país, gracias a una red de funcionarios públicos, parentescos ocultos y emergencias declaradas desde el poder.
La familia Saud-Calero abrió las puertas del Estado. Los ministros de Noboa declararon la emergencia que lo hizo posible. Y cuando la luz volvió a Ecuador, lo que quedó expuesto no fue solo un apagón, sino un sistema donde la opacidad corporativa de Delaware, los parentescos camuflados en Quito y los conflictos de interés en el gabinete presidencial se fusionaron para crear la estafa perfecta.
Hoy, los generadores prometidos por Progen siguen sin llegar. Los 239 millones, sin embargo, ya salieron del país.
Y los dueños reales de la fábrica fantasma de Tampa siguen en las sombras.
Nota del editor: Esta investigación se basa en documentos judiciales de la Corte del Distrito Medio de Florida, registros corporativos de los estados de Florida y Delaware, actas de contratación de la Corporación Eléctrica del Ecuador, denuncias fiscales ecuatorianas y registros públicos de empresas. Se intentó contactar a Progen Industries LLC, a la familia Saud-Calero y al Ministerio de Energía de Ecuador para obtener sus versiones. Al cierre de esta edición, no se había recibido respuesta.
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