LA GUERRA DE INDEPENDENCIA DE MOZAMBIQUE (1964–1975): Una historia completa

SolidarioGB | Historia Guerra de Liberación Africana | 23 de Junio 2026



I. El contexto colonial: cinco siglos de dominación

La colonización portuguesa

Mozambique fue colonizado por Portugal desde el siglo XVI, cuando los exploradores portugueses establecieron factorías y feitorias a lo largo de la costa del Índico. A diferencia de otras potencias coloniales, Portugal nunca desarrolló una infraestructura moderna significativa en sus colonias africanas. Mozambique servía principalmente como fuente de mano de obra barata —especialmente para las minas de Sudáfrica y Rodesia del Sur (hoy Zimbabue)— y como mercado para productos portugueses de baja calidad.

El régimen de Salazar

En 1933, António de Oliveira Salazar estableció la “Estado Novo”, una dictadura fascista-corporativista que consideraba las colonias africanas como “provincias ultramarinas” inseparables de Portugal. La ideología del “lusotropicalismo” —promovida por el sociólogo brasileño Gilberto Freyre y adoptada por el régimen— sostenía que Portugal tenía una capacidad única para crear sociedades multirraciales armoniosas. En la práctica, esto significaba una rígida segregación racial, trabajo forzoso (chibalo), y una negación sistemática de derechos políticos a la población africana.

La resistencia temprana

La resistencia a la colonización no comenzó en 1964. Hubo levantamientos armados previos:

  • 1917: La rebelión de Barue, liderada por Komba Guenha, contra el reclutamiento forzoso para la Primera Guerra Mundial.
  • 1950s: Movimientos sindicales y estudiantiles en las ciudades, especialmente en Lourenço Marques.

Sin embargo, estas resistencias fueron localizadas y eventualmente sofocadas. La organización moderna de la lucha de liberación comenzó en el exilio.


II. La formación del movimiento: de la fragmentación a la unidad

Los grupos previos

En la década de 1950 y principios de 1960, surgieron varios movimientos de liberación que operaban desde el exilio, principalmente desde Tanzania (que obtuvo su independencia en 1961 bajo Julius Nyerere):

MANU (Movimento Africano de Unidade de Moçambique): Fundado en 1961, con base en el norte del país y entre las etnias macua y lomwe. Tenía vínculos con el movimiento sindical de la época colonial.

UDENAMO (União Democrática Nacional de Moçambique): Fundado en 1960, con mayor influencia en el sur y centro del país. Algunos de sus líderes tenían formación cristiana y educación misionera.

UNAMI (União Nacional Africana de Moçambique Independente): Otro grupo que operaba en distintas regiones, aunque con menor peso que los dos anteriores.

Estos grupos estaban divididos por:

  • Líneas étnicas: macuas vs. tsongas vs. otros grupos
  • Líneas regionales: norte vs. sur
  • Líneas ideológicas: moderados vs. radicales, cristianos vs. secularistas
  • Líneas de personalidad: rivalidades entre líderes carismáticos

La figura de Eduardo Mondlane

Eduardo Mondlane con el Che Guevara

Eduardo Chivambo Mondlane nació el 20 de junio de 1920 en el distrito de Mandlakazi, provincia de Gaza, en el sur de Mozambique. Su trayectoria fue excepcional para un africano de la época colonial:

  • Estudió en la Escuela de Artesanos de Lourenço Marques
  • Obtuvo una beca para estudiar en Sudáfrica, donde presenció el ascenso del apartheid
  • Continuó sus estudios en Lisboa, donde conoció a otros futuros líderes africanos como Amílcar Cabral (Guinea-Bissau) y Agostinho Neto (Angola)
  • Obtuvo una licenciatura en la Universidad de Northwestern en Illinois y una maestría en la Universidad de Harvard
  • Trabajó en la ONU como funcionario de asuntos trustee

En 1962, Mondlane renunció a su cómodo puesto en la ONU para dedicarse a la liberación de Mozambique. Se instaló en Dar es Salaam, Tanzania, donde Julius Nyerere le ofreció apoyo.

La unificación en la FRELIMO

Entre 1962 y 1964, Mondlane realizó una labor diplomática extraordinaria para unificar a MANU, UDENAMO y UNAMI. El proceso no fue sencillo:

  • Hubo reuniones tensas en Dar es Salaam donde los líderes de los grupos previos discutían sobre representación, liderazgo y estrategia.
  • Mondlane tuvo que equilibrar intereses contrapuestos: los del norte querían liderazgo, los del sur también; los moderados temían el radicalismo, los radicales consideraban a los moderados poco comprometidos.
  • Finalmente, el 25 de junio de 1962, se constituyó formalmente la FRELIMO (Frente de Liberación de Mozambique), aunque la guerra armada no comenzaría hasta 1964.

Una de las banderas del FRELIMO

La FRELIMO adoptó una orientación progresista: anti-colonial, anti-imperialista, con inclinaciones hacia el socialismo pero sin afiliarse abiertamente al bloque soviético inicialmente. Mondlane era pragmático y buscaba apoyo diverso: de la OUA (Organización de la Unidad Africana), de países socialistas (URSS, China, Cuba), y de países occidentales progresistas (Escandinavia).


III. El inicio de la guerra armada (1964)

El primer disparo

El 25 de septiembre de 1964, la FRELIMO lanzó su primer ataque armado contra posiciones portuguesas en Chai, provincia de Cabo Delgado, en el extremo norte de Mozambique. Este ataque fue simbólico y militarmente limitado, pero marcó el inicio oficial de una guerra que duraría una década.

Las zonas liberadas

La FRELIMO adoptó una estrategia de guerra de guerrillas clásica, inspirada en las experiencias de Vietnam, Argelia y otras luchas de liberación:

  1. Penetración desde el norte: Cabo Delgado y Niassa eran zonas montañosas, boscosas, con fronteras porosas con Tanzania. Eran ideales para bases guerrilleras.
  2. Construcción de bases: La FRELIMO estableció campos de entrenamiento en Tanzania y luego “zonas liberadas” dentro de Mozambique donde el control portugués era nominal o inexistente.
  3. Movilización de la población: En las zonas liberadas, la FRELIMO implementó programas de educación, salud y reorganización social, ganando el apoyo de campesinos.

La estructura militar

La FRELIMO organizó sus fuerzas en:

  • Destacamentos guerrilleros: Unidades móviles de 15-30 combatientes
  • Focais: Grupos de infiltración que abrían nuevas zonas de operación
  • Milicias populares: Civiles armados en las zonas liberadas para defensa

El primer comandante militar fue Filipe Samuel Magaia, quien organizó las primeras operaciones. Magaia era carismático y respetado, pero su muerte prematura en 1966 dejó un vacío militar.


IV. El asesinato de Eduardo Mondlane (1969)

Las circunstancias

El 3 de febrero de 1969, Eduardo Mondlane fue asesinado en su oficina en Dar es Salaam. Recibió un paquete que explotó al abrirlo. Las investigaciones nunca identificaron con certeza al autor material, pero las evidencias apuntan a:

  1. La PIDE portuguesa: El servicio secreto del régimen de Salazar tenía una extensa red de agentes en África Oriental. La eliminación de Mondlane —la figura unificadora— era estratégicamente lógica para Portugal.
  2. Tensiones internas: Algunos historiadores han sugerido que facciones dentro de la FRELIMO, frustradas con el liderazgo de Mondlane o sus políticas de inclusión, pudieron haber colaborado o facilitado el atentado. Sin embargo, no hay pruebas conclusivas de una conspiración interna directa.

El impacto

La muerte de Mondlane fue un terremoto político:

  • La FRELIMO estuvo al borde de la fractura. Surgieron disputas entre los que apoyaban a Uria Simango (vicepresidente, facción moderada) y los que apoyaban a Samora Machel (facción militar, más radical).
  • Julius Nyerere de Tanzania intervino personalmente para mediar y evitar una escisión.
  • Finalmente, en 1970, Samora Machel fue elegido presidente de la FRELIMO, consolidando una línea más marxista-leninista y alineada con el bloque socialista.

El legado de Mondlane

Mondlane dejó una obra escrita fundamental: “Lutar por Moçambique” (The Struggle for Mozambique, 1969), publicada póstumamente. En ella, articulaba una visión de Mozambique como nación multicultural, donde la lucha no era contra los portugueses como pueblo, sino contra el sistema colonial. Su visión inclusiva contrastaba con las tendencias más radicales que surgieron después.


V. LA ALIANZA CON EL BLOQUE SOCIALISTA: URSS, CUBA Y OTROS

El contexto de la Guerra Fría en África

La lucha de liberación de Mozambique no ocurrió en un vacío geopolítico. A mediados de los años 1960, el continente africano era un campo de batalla de la Guerra Fría. Los movimientos de liberación anti-colonial buscaban apoyo internacional, y las superpotencias —Estados Unidos y la Unión Soviética— competían por influencia en el “Tercer Mundo”.

La FRELIMO, especialmente tras la muerte de Mondlane y el ascenso de Samora Machel, se orientó cada vez más hacia el bloque socialista. Esta alianza no fue meramente táctica; reflejaba una ideología anti-imperialista que veía en el socialismo una alternativa al capitalismo colonial y neocolonial.

La Unión Soviética

La URSS fue el principal patrocinador militar de la FRELIMO durante la guerra de independencia y, especialmente, en el período post-independencia.

Apoyo militar:

  • La Unión Soviética proporcionó armas ligeras (fusiles AK-47, ametralladoras, morteros), armamento antiaéreo, y equipos de comunicación.
  • Entrenamiento militar en instalaciones soviéticas para cuadros de la FRELIMO. Cientos de mozambiqueños fueron entrenados en academias militares de la URSS.
  • Asesores militares soviéticos operaron en Tanzania y, más tarde, en Mozambique independiente, ayudando a estructurar las Fuerzas Armadas de Liberación de Mozambique (FPLM).

Apoyo político e ideológico:

  • La URSS promovió la ideología marxista-leninista dentro de la FRELIMO. Samora Machel y otros líderes fueron expuestos a la teoría política soviética durante sus entrenamientos.
  • La KGB (servicio secreto soviético) colaboró con la inteligencia de la FRELIMO, especialmente en contrainteligencia contra la PIDE portuguesa.
  • La URSS utilizó su influencia en la ONU para promover resoluciones contra el colonialismo portugués.

Apoyo económico:

  • Ayuda financiera para la operación de la FRELIMO en el exilio.
  • Becas educativas para estudiantes mozambiqueños en universidades soviéticas.

Relación post-independencia:
Tras 1975, la alianza se intensificó. Mozambique se convirtió en un estado de orientación marxista-leninista. La URSS construyó instalaciones militares, proporcionó aviones de combate MiG-17 y MiG-21, y envió miles de asesores. Esta dependencia militar soviética se hizo evidente durante la guerra civil contra la RENAMO, cuando la URSS suministró el grueso del armamento gubernamental.

Cuba

Cuba desempeñó un papel único y altamente simbólico en la lucha de liberación de Mozambique. La participación cubana no fue tan masiva como en Angola (donde envió decenas de miles de tropas), pero fue significativa.

Entrenamiento y asesoramiento:

  • Instructores militares cubanos entrenaron a guerrilleros de la FRELIMO en Tanzania y en zonas liberadas de Mozambique.
  • Cuba compartió su experiencia de la Revolución Cubana y de las guerrillas en América Latina, adaptando tácticas a las condiciones africanas.

Participación directa:

  • Aunque en menor escala que en Angola, hubo médicos y técnicos cubanos en las zonas liberadas de Mozambique, proporcionando atención sanitaria y apoyo logístico.
  • Algunos combatientes cubanos participaron en operaciones militares junto a la FRELIMO, especialmente en la fase final de la guerra.

Solidaridad simbólica:

  • Fidel Castro y el régimen cubano consideraban la lucha de Mozambique como parte de una lucha anti-imperialista mundial. La solidaridad cubana con África —también evidente en Guinea-Bissau, Etiopía, y especialmente Angola— era una forma de proyectar influencia internacional y desafiar a Estados Unidos en su propio “patio trasero” ideológico.

Relación post-independencia:
Tras 1975, Cuba mantuvo una presencia significativa en Mozambique:

  • Médicos cubanos trabajaron en el sistema de salud mozambiqueño, especialmente en zonas rurales.
  • Maestros cubanos participaron en la alfabetización masiva.
  • Asesores militares cubanos continuaron entrenando a las FPLM.

La República Democrática Alemana (RDA)

La Alemania Oriental fue otro aliado clave de la FRELIMO.

Apoyo militar:

  • La Stasi (servicio secreto de la RDA) colaboró con la FRELIMO en inteligencia y contrainteligencia.
  • La RDA proporcionó armas, equipos de comunicación, y vehículos militares.
  • Entrenamiento de cuadros militares y de seguridad en instituciones de la RDA.

Apoyo civil:

  • Becas educativas para estudiantes mozambiqueños.
  • Asistencia técnica en planificación urbana y agricultura.
  • La RDA fue particularmente activa en la construcción de infraestructura post-independencia.

Relación simbólica:
La RDA veía en Mozambique una oportunidad de demostrar la superioridad del “socialismo real” sobre el capitalismo occidental. La cooperación con la RDA fue intensa hasta la caída del Muro de Berlín en 1989.

China

La República Popular China también proporcionó apoyo a la FRELIMO, aunque con matices distintos a los de la URSS.

Apoyo militar:

  • China suministró armas ligeras y entrenamiento guerrillero, basado en la propia experiencia china de la guerra contra Japón y la guerra civil.
  • Los instructores chinos enfatizaban tácticas de guerra popular prolongada, adaptadas a las condiciones rurales de Mozambique.

Diferencias ideológicas:

  • A diferencia de la URSS, China bajo Mao Zedong promovía una versión más radical y campesina del socialismo.
  • Hubo tensiones sutiles entre la influencia soviética y la china dentro de la FRELIMO. Samora Machel, inicialmente, mantuvo relaciones con ambos países, pero tras la muerte de Mondlane y la consolidación del liderazgo de Machel, la influencia soviética predominó.

Relación post-independencia:
Tras 1975, la relación con China se enfrió temporalmente debido a la alineación más cercana de Mozambique con la URSS. Sin embargo, China mantuvo relaciones diplomáticas y reanudó la cooperación económica en las décadas posteriores.

Vietnam del Norte

Vietnam del Norte, aunque en plena guerra contra Estados Unidos, también proporcionó solidaridad simbólica y algunos asesores militares a la FRELIMO. La experiencia vietnamita en guerra de guerrillas contra una potencia colonial occidental era directamente relevante para Mozambique. La FRELIMO estudió y adaptó tácticas vietnamitas, especialmente en la construcción de túneles, emboscadas, y movilización de población civil.

Yugoslavia

La Yugoslavia de Josip Broz Tito, como líder del Movimiento de Países No Alineados, proporcionó apoyo diplomático y algunos recursos materiales a la FRELIMO. Tito, que mantenía una posición independiente entre los bloques, ofreció una alternativa socialista a la alineación directa con Moscú. Mondlane valoraba esta opción, pero tras su muerte, la FRELIMO se inclinó más hacia el alineamiento soviético.

Los países escandinavos

Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia —especialmente Suecia bajo el primer ministro socialdemócrata Olof Palme— proporcionaron apoyo no militar a la FRELIMO:

  • Ayuda humanitaria: Alimentos, medicinas, ropa para las zonas liberadas.
  • Apoyo diplomático: Presión en la ONU y en foros internacionales contra el colonialismo portugués.
  • Becas educativas: Formación de cuadros mozambiqueños en universidades escandinavas.
  • Apoyo financiero: Fondos para la operación de la FRELIMO en el exilio.

Este apoyo fue crucial porque provenía de países occidentales democráticos, lo que le daba a la FRELIMO una legitimidad que el apoyo soviético solo no podía proporcionar. Olof Palme fue particularmente vocal en su condena al colonialismo portugués y al apartheid sudafricano.

La Organización de la Unidad Africana (OUA)

La OUA (hoy Unión Africana) fue un actor fundamental:

  • Reconoció a la FRELIMO como el único representante legítimo del pueblo mozambiqueño.
  • Proporcionó fondos financieros para la lucha armada.
  • Facilitó bases en países africanos independientes: Tanzania fue el principal santuario, pero también Zambia, Argelia y Egipto proporcionaron apoyo logístico.

Julius Nyerere de Tanzania fue el aliado africano más importante. Permitió que la FRELIMO operara desde su territorio, proporcionó bases de entrenamiento, y usó su influencia diplomática para promover la causa mozambiqueña internacionalmente.


VI. COOPERANTES EXTRANJEROS: SOLIDARIDAD INTERNACIONAL DE PERSONAS

Además del apoyo estatal, la lucha de liberación de Mozambique recibió el apoyo de cooperantes extranjeros individuales —médicos, enfermeras, educadores, técnicos, periodistas, y activistas— que llegaron a las zonas liberadas o al exilio para contribuir a la causa. Esta solidaridad fue fundamental para la supervivencia del movimiento y para su legitimidad internacional.

Cooperantes italianos

Italia fue uno de los países occidentales con mayor presencia de solidaridad con los movimientos de liberación africanos.

Médicos y sanitarios:

  • Médicos italianos del movimiento de solidaridad internacionalista trabajaron en los hospitales de campaña de la FRELIMO en las zonas liberadas de Cabo Delgado y Niassa. Proporcionaron atención quirúrgica, tratamiento de enfermedades tropicales (malaria, disentería, tuberculosis), y atención prenatal.
  • Algunos médicos italianos también trabajaron en los campos de refugiados en Tanzania, donde miles de civiles mozambiqueños habían huido de la violencia colonial.

Educadores y técnicos:

  • Maestros italianos participaron en programas de alfabetización en las zonas liberadas, especialmente en el norte de Mozambique.
  • Técnicos agrícolas italianos ayudaron a reorganizar la producción agrícola en las zonas liberadas, donde la FRELIMO intentaba crear economías autosuficientes.

Periodistas y activistas:

  • Periodistas italianos de la izquierda independiente documentaron la lucha de la FRELIMO, publicando reportajes en periódicos como L’Unità (del Partido Comunista Italiano) y otras publicaciones de izquierda. Estos reportajes fueron cruciales para informar a la opinión pública europea sobre la realidad de la guerra colonial.
  • El Partido Comunista Italiano (PCI) —el más grande de Europa occidental— fue uno de los principales promotores de la solidaridad con Mozambique, organizando campañas de recaudación de fondos, presión parlamentaria contra el gobierno portugués, y envío de cooperantes.

Organizaciones no gubernamentales:

  • La Associazione per la Solidarietà con i Popoli in Lotta (ASPLI) y otras ONG italianas enviaron material médico, alimentos, y equipos educativos a las zonas liberadas.

Cooperantes chilenos

La solidaridad con Mozambique desde Chile tiene una historia particular, marcada por el contexto político chileno de los años 1960 y 1970.

Antes del golpe de Estado (1973):

  • Durante el gobierno de Salvador Allende (1970–1973), Chile mantuvo relaciones diplomáticas con los movimientos de liberación africanos. El gobierno de la Unidad Popular apoyó diplomáticamente a la FRELIMO en la ONU y otros foros.
  • Médicos chilenos del Servicio Nacional de Salud y de organizaciones de izquierda expresaron interés en colaborar con la FRELIMO, aunque la presencia física en Mozambique fue limitada debido a la distancia geográfica.

Después del golpe de Estado (1973 en adelante):

  • Tras el golpe de Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973, miles de chilenos fueron exiliados. Muchos de estos exiliados —especialmente militantes de izquierda, médicos, educadores, y técnicos— encontraron refugio en países africanos, Europa, y en algunos casos, en los propios movimientos de liberación.

Eduardo Salgado Rocha — Ingeniero de Agua Potable:

Un caso emblemático de esta solidaridad chilena fue el de Eduardo Salgado Rocha, ingeniero chileno que llegó a Mozambique para cooperar con la reconstrucción del país tras la independencia.

  • Trabajo en Quelimane: Salgado Rocha trabajó como ingeniero de agua potable en Quelimane, ciudad portuaria en la provincia de Zambezia, en la costa central de Mozambique. Quelimane era una zona de importancia estratégica pero con infraestructura severamente deteriorada tras siglos de abandono colonial y la reciente guerra de liberación. Su labor se centró en el diseño, construcción y mantenimiento de sistemas de agua potable, un servicio básico que la población mayoritariamente no tenía acceso.
  • Traslado a Maputo: Posteriormente, fue trasladado a Maputo (entonces llamada Lourenço Marques hasta 1976), la capital del país. En Maputo, continuó su trabajo en el sector de agua potable, enfrentando los desafíos de una ciudad que había perdido a la mayoría de su personal técnico portugués tras el éxodo masivo de 1975.
  • Familia en la cooperación: Lo notable del caso de Salgado Rocha es que no vino solo. Llegó a Mozambique con sus hijos adolescentes, quienes también participaron en la vida del país en reconstrucción. Esto refleja un compromiso familiar total con la causa mozambiqueña, no meramente una misión técnica individual. Sus hijos crecieron o pasaron su adolescencia en Mozambique, en un contexto de escasez, idealismo revolucionario, y esfuerzo colectivo.
  • Contexto del exilio: Como muchos chilenos exiliados, Salgado Rocha probablemente llegó a Mozambique a través de redes de solidaridad internacional que conectaban a los exiliados chilenos con los movimientos de liberación africanos. La FRELIMO, consciente de la necesidad de técnicos para reconstruir el país, recibió a profesionales de diversas nacionalidades, incluyendo a los chilenos que huían de la dictadura de Pinochet.

Este caso ilustra varias dimensiones de la solidaridad internacional:

  1. La fuga de cerebros inversa: Técnicos formados en Chile, con educación universitaria, fueron a trabajar a un país en desarrollo en lugar de migrar a Europa o Estados Unidos.
  2. La solidaridad como supervivencia: Para muchos exiliados chilenos, trabajar en movimientos de liberación no era solo un acto político, sino también una forma de reconstruir sentido tras la pérdida de su país.
  3. La transferencia de conocimiento: Ingenieros como Salgado Rocha no solo construyeron infraestructura; también formaron a técnicos mozambiqueños, contribuyendo a la soberanía técnica del país.

Otros exiliados chilenos llegaron a trabajar con la FRELIMO en Tanzania y en Mozambique post-independencia. Su experiencia en organización sindical, salud pública, y educación popular fue valorada por la FRELIMO.

La solidaridad chilena con Mozambique se intensificó en el exilio. Comités de solidaridad chilenos en Europa (España, Francia, Italia, Suecia) colaboraron con comités de solidaridad con Mozambique, compartiendo recursos y experiencias de resistencia contra dictaduras.

Conexión simbólica:
La lucha de la FRELIMO resonó especialmente entre los chilenos exiliados porque ambos pueblos enfrentaban dictaduras respaldadas por Estados Unidos y la derecha internacional. La solidaridad entre Mozambique y Chile fue, en muchos casos, una solidaridad de víctimas compartidas del imperialismo.

Cooperantes cubanos (detalle adicional)

Además del apoyo estatal cubano mencionado anteriormente, es importante destacar la presencia de cooperantes cubanos individuales que llegaron a las zonas liberadas:

Médicos cubanos:

  • Cuba envió brigadas médicas a las zonas liberadas de Mozambique incluso antes de la independencia. Estos médicos trabajaron en condiciones extremadamente precarias, sin equipos modernos, en zonas de combate activo.
  • Su trabajo incluía cirugía de guerra, tratamiento de enfermedades tropicales, y programas de vacunación masiva.

Educadores cubanos:

  • Maestros cubanos participaron en la alfabetización de adultos en las zonas liberadas, utilizando métodos desarrollados durante la campaña de alfabetización cubana de 1961.

Técnicos:

  • Ingenieros y técnicos cubanos ayudaron a construir infraestructura básica —caminos, puentes, sistemas de agua— en las zonas liberadas.

Cooperantes de otros países

Brasil:

  • A pesar de la dictadura militar brasileña (1964–1985), hubo brasileños exiliados y activistas de izquierda que apoyaron a la FRELIMO desde el exterior. La iglesia progresista brasileña (teólogos de la liberación) también expresó solidaridad.
  • El Partido Comunista Brasileño (PCB) en el exilio colaboró con campañas de solidaridad internacional.

Argentina:

  • Activistas de izquierda argentina, especialmente del peronismo de izquierda y del movimiento de derechos humanos, expresaron solidaridad con Mozambique. Tras los golpes militares argentinos (1966, 1976), algunos exiliados argentinos también colaboraron con movimientos de liberación africanos.

Francia:

  • La izquierda francesa —partidos comunistas, socialistas de izquierda, y organizaciones trotskistas— organizó campañas de solidaridad con Mozambique.
  • Médicos franceses del movimiento Médecins Sans Frontières (fundado en 1971) y otras organizaciones sanitarias trabajaron en zonas de conflicto en África oriental, incluyendo áreas cercanas a Mozambique.
  • Intelectuales franceses como Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir apoyaron públicamente los movimientos de liberación africanos, incluyendo la FRELIMO.

Reino Unido:

  • El sacerdote Adrian Hastings, ya mencionado por su revelación de la masacre de Wiriyamu, fue un ejemplo de solidaridad británica.
  • Organizaciones como la Anti-Apartheid Movement y comités de solidaridad con los movimientos de liberación africanos presionaron al gobierno británico para condenar el colonialismo portugués.
  • Médicos y enfermeras británicos también trabajaron en zonas liberadas y campos de refugiados.

Estados Unidos:

  • Aunque el gobierno estadounidense apoyaba indirectamente a Portugal (a través de la OTAN y bases militares en las Azores), hubo solidaridad desde la sociedad civil:
  • El movimiento de derechos civiles afroamericano vinculó la lucha contra el apartheid y el colonialismo con la lucha contra el racismo en Estados Unidos.
  • Organizaciones como la American Committee on Africa presionaron al gobierno para cambiar su política.
  • Estudiantes universitarios de izquierda participaron en campañas de boicot a Portugal y a empresas que operaban en las colonias.

Portugal (disidencia interna):

  • No toda la solidaridad vino del exterior. Dentro de Portugal, la oposición democrática —comunistas, socialistas, y democratas cristianos— apoyó a los movimientos de liberación africanos:
  • El Partido Comunista Portugués (PCP), aunque ilegal, mantenía contactos con la FRELIMO.
  • Intelectuales como Mário Soares (futuro presidente de Portugal) y otros disidentes condenaron públicamente las guerras coloniales.
  • La juventud universitaria portuguesa organizó protestas contra el servicio militar obligatorio en África.

VII. La escalada militar y la violencia colonial (1969–1974)

La Operación Gordian Knot (1970)

En mayo de 1970, el general Kaúlza de Arriaga lanzó la mayor ofensiva militar portuguesa en África: la “Operação Nó Górdio”. Con más de 30,000 soldados, apoyo aéreo intensivo (incluyendo helicópteros de combate), y tácticas de búsqueda y destrucción, Portugal intentó aniquilar las bases guerrilleras en el norte.

La operación tuvo éxitos tácticos temporales: ocupó zonas previamente controladas por la FRELIMO, destruyó algunos campamentos, y causó bajas significativas. Sin embargo, fue un fracaso estratégico:

  • La FRELIMO se replegó y reconstituyó sus fuerzas.
  • La brutalidad de la operación alienó a más civiles, que se unieron a la guerrilla.
  • El costo económico y político fue insostenible para Portugal.

La Masacre de Wiriyamu (1972)

El 16 de diciembre de 1972, tropas portuguesas, específicamente comandos del Grupo Especial de Pára-Quedistas (GEP), masacraron a la población civil de Wiriyamu y aldeas vecinas, cerca de Tete.

Lo que ocurrió:

  • Los soldados rodearon varias aldeas.
  • Separaron a hombres, mujeres y niños.
  • Ejecutaron a hombres adultos, muchos arrojados a pozos vivos.
  • Quemaron casas con familias dentro.
  • Dispararon indiscriminadamente contra quienes intentaban huir.
  • Estupraron a mujeres antes de asesinarlas.

Las cifras: Entre 150 y 400 muertos, aunque algunas fuentes sugieren números mayores. La mayoría eran mujeres, niños y ancianos —no combatientes.

La revelación: El sacerdote británico Adrian Hastings, que trabajaba en Mozambique, investigó los hechos y publicó un informe detallado en The Times de Londres en julio de 1973. El escándalo internacional fue inmenso. Portugal intentó negar los hechos, atribuirlos a la FRELIMO, o minimizarlos, pero la evidencia —testimonios de supervivientes, fotografías, y la credibilidad de Hastings— fue abrumadora.

Significado: Wiriyamu expuso la naturaleza genocida de la contrainsurgencia portuguesa. Fue el momento en que la “guerra colonial” portuguesa perdió definitivamente cualquier legitimidad moral ante la opinión pública internacional.

Otros crímenes de guerra

  • Campos de reagrupamiento: Portugal forzó a centenares de miles de campesinos a abandonar sus tierras y concentrarse en “aldeas estratégicas” controladas militarmente. Estas eran esencialmente campos de concentración, donde la población era retenida para evitar su contacto con la guerrilla. Las condiciones eran de hacinamiento, enfermedades, y pérdida de medios de subsistencia.
  • Defoliantes y napalm: Portugal utilizó productos químicos para destruir cultivos y bosques en zonas guerrilleras, causando hambruna y destrucción ambiental.
  • Tortura y ejecuciones: La PIDE mantenía centros de tortura en las ciudades principales. Ejecuciones extrajudiciales de sospechosos de colaborar con la FRELIMO eran comunes.

VIII. Las mujeres en la lucha: Josina Machel y otras

Josina Abiathar Muthemba Machel

Josina Machel (nacida Muthemba) es quizás la figura femenina más venerada de la liberación mozambiqueña.

Trayectoria:

  • Nació en 1945 en una familia nacionalista de la provincia de Inhambane.
  • A los 19 años, en 1964, intentó unirse a la guerrilla pero fue detenida por la PIDE en la frontera con Suazilandia.
  • Fue torturada y encarcelada durante meses.
  • Tras ser liberada, cruzó a pie hasta Tanzania para unirse a la FRELIMO.
  • Se convirtió en una de las primeras mujeres combatientes y luego en líder de la Organização da Mulher Moçambicana (OMM).
  • En 1969, contrajo matrimonio con Samora Machel.

Su muerte: Josina murió el 7 de abril de 1971, a los 25 años, de anemia severa y complicaciones de malaria. Había rechazado abandonar la lucha para recibir tratamiento médico adecuado, priorizando su compromiso revolucionario. Su muerte se convirtió en símbolo del sacrificio absoluto.

Legado: El 7 de abril es el Día de la Mujer Mozambicana. Josina Machel representa el reconocimiento de que la liberación no fue solo una lucha de hombres armados, sino una transformación social donde las mujeres reclamaban su lugar.

Otras mujeres en la lucha

  • Graça Machel: Se unió a la FRELIMO joven, trabajó en educación en las zonas liberadas. Tras la independencia, fue ministra de Educación y primera dama. Su segundo matrimonio con Nelson Mandela la convirtió en una figura internacional.
  • Combatientes femeninas: Cientos de mujeres sirvieron como guerrilleras, enfermeras, educadoras, y trabajadoras sociales en las zonas liberadas. La FRELIMO promovió la igualdad de género como parte de su proyecto revolucionario, aunque la implementación fue desigual.

IX. La Revolución de los Claveles y el fin de la guerra (1974)

El colapso del régimen portugués

La guerra en Mozambique no se ganó exclusivamente en el campo de batalla. Se ganó en Lisboa.

Portugal, con una población de unos 9 millones de habitantes, mantenía simultáneamente tres guerras coloniales: Angola, Guinea-Bissau, y Mozambique. El costo humano y económico era insostenible:

  • Miles de muertos entre soldados portugueses (se estiman unos 9,000 muertos en las tres guerras).
  • Cientos de millones de dólares gastados anualmente.
  • Deserciones masivas y descontento en el ejército.
  • Aislamiento internacional creciente.

El 25 de abril de 1974, un grupo de oficiales militares jóvenes —los Movimiento das Forças Armadas (MFA)— derrocó al régimen de Marcelo Caetano (sucesor de Salazar, fallecido en 1970) en la Revolución de los Claveles. Los militares estaban exhaustos de las guerras coloniales y querían democratizar Portugal.

La descolonización acelerada

El nuevo gobierno portugués, presionado por los militares y la opinión pública, buscó una salida rápida de las colonias. En Mozambique:

  • 7 de septiembre de 1974: Firma del Acuerdo de Lusaka entre Portugal y la FRELIMO. Establecía:
  • Cese inmediato de hostilidades
  • Transferencia del poder a la FRELIMO
  • Retirada de tropas portuguesas
  • Garantías para los colonos portugueses que desearan quedarse
  • 25 de junio de 1975: Independencia oficial de Mozambique. Samora Machel juró como primer presidente.

La salida masiva

La independencia provocó una éxodo masivo de portugueses: entre 200,000 y 250,000 abandonaron Mozambique en meses. Llevaban consigo conocimientos técnicos, administrativos y empresariales. El país quedó devastado: infraestructura abandonada, economía paralizada, y una población mayoritariamente analfabeta y sin formación técnica.


X. El costo humano y las secuelas

Bajas y destrucción

  • Muertos: Se estima que entre 50,000 y 100,000 personas murieron durante la guerra, incluyendo combatientes de ambos bandos y civiles.
  • Desplazados: Cientos de miles de personas fueron desplazadas por los combates, los campos de reagrupamiento, y la destrucción de aldeas.
  • Infraestructura: Carreteras, puentes, escuelas y hospitales fueron destruidos.

De la independencia a la guerra civil

La independencia no trajo paz. Mozambique quedó atrapada en la Guerra Fría africana:

  • La FRELIMO, con orientación marxista-leninista, recibió apoyo de la URSS, Cuba y países del Este.
  • Sudáfrica (bajo el apartheid) y Rodesia (regimen de minoría blanca) consideraron a Mozambique una amenaza.
  • En 1977, estalló la guerra civil entre la FRELIMO y la RENAMO (Resistencia Nacional Mozambicana), un movimiento apoyado por Sudáfrica y Rodesia.

La guerra civil duró 16 años (1977–1992), causó aproximadamente un millón de muertos, y dejó el país como uno de los más pobres del mundo.

El legado de la liberación

Hoy, Mozambique es una república con un sistema multipartidista, aunque la FRELIMO sigue dominando la política. Los héroes de la liberación —Mondlane, Samora Machel, Josina Machel, Filipe Magaia— son venerados como padres fundadores.

Sin embargo, las contradicciones persisten:

  • El país sigue enfrentando pobreza extrema, corrupción, y desigualdad.
  • La memoria de la liberación es celebrada oficialmente, pero las generaciones más jóvenes a veces cuestionan si los sacrificios valieron la pena.
  • Las tensiones étnicas y regionales que Mondlane intentó superar resurgen ocasionalmente en la política contemporánea.

XI. Conclusión

La Guerra de Independencia de Mozambique fue una de las luchas de liberación más significativas de África austral. Duró una década, involucró a múltiples actores internacionales —desde superpotencias como la URSS hasta cooperantes individuales de Italia, Chile, Cuba y otros países— y dejó un legado complejo de heroísmo, sacrificio, violencia y esperanza.

Los héroes y heroínas de esta lucha —desde Eduardo Mondlane, el intelectual que unificó un movimiento fragmentado, hasta Josina Machel, la joven que murió por una causa que apenas había comenzado a comprender— representan las múltiples facetas de una revolución que fue, al mismo tiempo, militar, política, social y cultural.

La solidaridad internacional —tanto estatal como de personas individuales— fue esencial para la supervivencia de la FRELIMO. Médicos italianos en hospitales de campaña, instructores cubanos en campos de entrenamiento, activistas chilenos en comités de solidaridad, ingenieros como Eduardo Salgado Rocha construyendo sistemas de agua potable en Quelimane y Maputo con sus hijos a cuestas, y periodistas británicos revelando masacres: todos contribuyeron a que la voz de Mozambique se escuchara en el mundo.

La independencia de Mozambique no fue el final de la historia, sino el comienzo de otra, más larga y más difícil. Pero el 25 de junio de 1975, cuando Samora Machel izó la bandera roja, negra y verde sobre Lourenço Marques, un siglo y medio de dominación colonial llegó a su fin. Eso, en sí mismo, fue un acto de dignidad que ninguna guerra posterior pudo borrar.


Artículo elaborado con información histórica de fuentes documentadas sobre la historia de Mozambique.



Discover more from SolidarioGB

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Published by EduardoSalgado

Este sitio es publicado por el editor de Consultorías BELC, Londres, Inglaterra. Las opiniones de enlaces externos o terceras personas autoras en este sitio, no son necesariamente del autor o autora que contribuye. El Editor no asume responsabilidad de las opiniones contenidas en las misma.

Leave a comment

Discover more from SolidarioGB

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading